Tener TOC es parecido a tener una enfermedad, como tener diabetes o tener asma. No sabemos con seguridad por qué algunos niños tienen TOC y otros no. Lo que sí es seguro es que tú no tienes la culpa.

 

 

 

 

 

 

 

No estás solo.  ¿Sabías que hay otros niños en tu misma escuela que están luchando contra el TOC como tú? De hecho, el compañero que tienes sentado al lado tuya en clase tiene casi las mismas probabilidades de tener TOC que de tener diabetes.

Los niños normales tienen diabetes; los niños normales tienen TOC. Sólo estás enfermo, de un modo temporal. ¡No eres tan “diferente” después de todo!