Profesionales de la salud.

 

Para muchos profesionales de la salud mental que trabajan con niños y adolescentes, los pacientes con síntomas obsesivo-compulsivos son uno de los mayores retos a los que se enfrentan.

En primer lugar, el diagnóstico es enormemente complicado, ya que a esas edades los síntomas obsesivo-compulsivos pueden deberse a múltiples situaciones:

 - Pueden estar presentes durante unos pocos meses para desaparecer sin dejar rastro.

- También pueden estar asociados a otros trastornos, sin llegar a formar un síndrome obsesivo-compulsivo.

- Pueden confundirse con otros síntomas como los presentes en la hipocondría, los trastornos de la conducta alimentaria, la depresión, la ansiedad generalizada, etc.

- Por último, pueden conformar un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).

Además de las dificultades en el diagnóstico, el tratamiento psicológico de los niños y adolescentes con TOC presenta múltiples dificultades para los no especialistas en la materia. Los pacientes con TOC de esas edades son relativamente poco frecuentes, y lo habitual es tener poca experiencia en su tratamiento.

 

 

¿Qué es el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)?

Criterios diagnósticos del trastorno obsesivo-compulsivo según el DSM-IV

Los trastornos obsesivo-compulsivos

¿Cómo funciona el TOC? Los modelos cognitivo-conductuales

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